Reflexiones

Conceptos, ideas y propuestas que nos comparten creadores latinoamericanos que trabajan para y por la primera infancia.


¿En qué piensas cuando creas para la Primera Infancia?

¿Qué pienso, o, cómo me muevo cuando creo para las infancias? Un proceso de creación es un estado físico y mental de encuentros y reuniones. El grupo Lagartixa en la Ventana, tiene como campo de investigación y actuación el espacio urbano. Un territorio donde vivimos la delicada acción de observar para no repetir, sino de dejarnos vivir y afectarnos por la experiencia de los encuentros con los niños, y el reencuentro de nuestras infancias registradas en nuestras memorias cinéticas. Un movimiento de tránsito entre el ir y venir y pausar ….Tres ejes relacionales nos sostienen:Ético: la infancia en su singularidad y alteridad. Político: La percepción del niño que actúa en la gran coreografía del tejido / territorio urbano, subvirtiendo el espacio topos y construyendo espacios imaginarios. Estético / relacional: las composiciones son creadas para encuentros, donde los niños viven la contemplación de lo que están viendo, y deciden por sus movimientos / deseos, entrar en el juego y bailar junto con las performers.

Uxa Xavier / Directora do Grupo Lagartixa na Janela /Sao Paulo / Brasil


Partimos de observar y escuchar a las primeras infancias en diferentes realidades de opresión socioeconómica, en distintas dificultades y ámbitos culturales. Lo hicimos visitando centros educativos, de salud mental o de deficiencias y lo seguimos haciendo, realizando proyectos de talleres e investigación. Mirar las primeras infancias es ver al mismo tiempo la superficie del océano y sus fosas abisales. En estos manantiales nos reflejamos con nuestros dramas, nuestras alegrías, aprehensiones y precariedades, allí dónde se abre el arco dramático entre lo trágico y lo cómico. Tratamos de crear una poética escénica tejida entre las primeras infancias que frecuentamos y los cimientos de nuestra personalidad y sensibilidad artística.

Carlos Laredo / La casa incierta / España/Brasil


Cuando creamos para la primera infancia pensamos en el derecho de les niñes al arte y la cultura. Su derecho a participar como ciudadanos en la sociedad.Pensamos en ofrecer a les niñes experiencias que además de proporcionar un tiempo y espacio placentero, les abran la posibilidad de participar junto a otros niñes y adultos en encuentros donde la creación de comunidad es algo primordial, una acción urgente.Les niñes en sus primeros años con su estar nos muestran otra manera de mirar, accionar, significar. Pensamos que el teatro para los primeros años es una oportunidad de cuestionarnos las formas de concebir el teatro y también la realidad en que vivimos. La posibilidad de encuentro que las experiencias escénicas ofrecen son actos de resistencia frente a una humanidad en crisis.

Adrián Hernández y José Agüero / Compañía Teatro al Vacío / México/Argentina


Desde Abreventanas, entendemos que la primera infancia es fundamental en la vida de una persona y que todo lo que allí sucede, deja huellas. A través de los diferentes lenguajes artísticos y propiciando un espacio cálido y amoroso, pretendemos acercar a los niños espectáculos de calidad. Buscamos transmitir valores que son muy importantes para nosotras, como el amor, el trabajo en equipo, la solidaridad y el contacto con la naturaleza. Deseamos que estas experiencias enriquezcan sus vidas y aporten al desarrollo de la inteligencia emocional, además de promover el disfrute por el hecho artístico en sí mismo. La música, la actuación, las imágenes, las texturas y los aromas serán nuestras herramientas para contar historias, de las que todos seremos parte.

Compañía Abreventanas / Argentina


Hay aspectos que me han orientado en el trabajo creativo para los más pequeños: la corporalidad, la sensorialidad, los juegos, la ternura. Esta última ha sido la más movilizante, ahora es el tema de investigación que nos impulsa a crear espacios donde la comunicación está mediada por la misma. Sin saber bien qué significa, iniciamos notando que desde la ternura valorizamos pequeños detalles, nos abrimos al juego y a la sorpresa, nos conectamos con las cosas más sencillas y sutiles. Tratamos de sintonizarnos con los niños y movernos en ese estado emocional “tierno” en el que se redimensionan la alegría, el contacto piel a piel, la mirada, colores, sonidos, el silencio, la caricia de tejidos, arrullos, cosquillas, observar el mundo desde abajo, desde el piso…la sensación de ser amorosamente sostenidos y acobijados.

Carmen Violeta Pérez / Directora de Imagiro, danza para niñas y niños / Unearte – Venezuela


La Primera Infancia es la etapa más importante en el desarrollo humano, es en esta que se forja nuestra personalidad adulta, por ello el trabajo para este público específico implica una gran responsabilidad; sin duda lo primero que pienso es en que los niños necesitan sentirse seguros para explorar, imaginar y jugar, en este sentido, las clases y espectáculos deben desarrollarse de manera que el infante satisfaga estas tres necesidades de su ser creativo, todo dentro de un ambiente confortable, empático y que garantice su seguridad emocional y física. Cada vez que inicio un nuevo proceso para Primera Infancia, pienso en los beneficios que el Arte les proporciona justo en esta etapa de descubrimiento, donde el aprendizaje se absorbe a la velocidad de la luz, en este momento específico donde los niños son maravillosamente perceptivos y sensibles. Se crea siempre pensando en sumar a los procesos cognitivos, en apoyar su desarrollo motor y en la socialización con sus pares. En Yo Soy Mi Escenario estamos convencidos que el Teatro le ofrece al infante un espacio para construirse del color y sabor que desee, sin límites de estatura y prejuicios. Como creadores, asumimos la responsabilidad de acompañarlos en el camino para que se descubran como seres mágicos, únicos, valiosos, independientes y capaces de lograr cualquier sueño que les llene de amor el corazón.

Gloria Ramírez / Director General del Programa de Teatro Terapia Yo Soy Mi Escenario / Tijuana / México


Cuando creo mis obras para niños siempre me conecto con mi experiencia como mamá y con mi propia infancia. El compartir tiempo con mis hijos suele ser muy inspirador. Los momentos que me permito de juego junto a ellos, momentos en los que casi sin darme cuenta entro en su mundo fantástico, suelen dejar su huella en mí con ideas e imaginerías fértiles de ser futuras obras.Siempre me sorprendió eso: la creatividad y la inspiración que despertó en mí la crianza. No sólo los momentos agradables y de disfrute, sino también los pasares más duros de la crianza me han inspirado.En cuanto a mi propia infancia, sucede cuando escribo o creo una nueva obra, que aparecen en forma de flashes recuerdos o sensaciones de la infancia que despiertan en mí una profunda sonrisa que me marca que estoy en buen camino.

Guadalupe Lombradozzi / La Lupe Teatro / Argentina


Nuestros primeros pensamientos parten del cómo nutrir y potenciar la curiosidad en los niños y niñas, el cual es uno de nuestros puntos centrales para dar comienzo a la creación. Para llegar a este punto, es indispensable pensar en todo aquello que pueda despertar primeramente la curiosidad en nosotros (mirar con ojos de niños) lo cual nos despliega un sin fin de posibilidades.Pensamos que de la curiosidad nace la necesidad de exploración, y es en este punto donde se detona una serie de imágenes infinitas que abre la posibilidad de entrar a otros territorios, universos de historias propias, de juegos simbólicos, lo cual abre la puerta a la metáfora y a la poesía, a lo estético y a la creación propia de forma libre. Para entrar a este territorio es indispensable que los niños y niñas tengan la posibilidad de navegar con libertad, en un espacio donde exista autonomía de movimiento y de expresión, sin estar bajo un acatamiento.

Carla Monsiváis / Semillero de Cuentos / Monterrey / México


Lo primero que me viene a la mente es la palabra ORIGEN, a partir de ella inicia el ciclo de creación: de dónde vienen las cosas, las personas, las ideas; cómo y dónde nacen. Nuestro laboratorio escénico se desenvuelve hacia el descubrimiento de los impulsos internos, buscando en la primera memoria sensitiva y socioafectiva de los actores. Es decir, conectarnos con aquellos recuerdos más lejanos en la infancia. No para querer volver sino para conocer. Traer a escena la esencia primigenia en la que permanece el origen de nuestro ser, y dejarlo ser en escena, para comunicarnos, para reírnos, para jugar.Nos mueve crear para conocernos y darnos la oportunidad de conectar con una primera infancia universal, con su propio idioma, con su propio sentir y su propio ORIGEN.

Nataly Proo / LUNAJERO TEATRO, Proyecto NIA / Chihuahua / México


Pienso en una experiencia sensorial, mágica, sensible y sutil.
Sensorial porque involucra los sentidos.
Mágica porque transforma en fantasía elementos de la vida real.
Sensible porque empatiza con la fibra más delicada del ser humano más delicado.
Sutil para no invadir con estímulos que alteren al pequeño(a)
espectador(a). Y que, por el contrario, en la sutileza de la
simplicidad encuentre su espacio de armonía y bienestar.
Pienso en un espectáculo en el que el espectador(a) se sienta llamadx a actuar.
En el que el espectador(a) se transforme en ejecutante.
Educando desde pequeños a transitar desde un rol pasivo a uno activo.
Donde puedes elegir ser observador, ser jugador, ser otro, ser con
otros. Ser. Todxs -público y actores- parte de una misma comunión, de un mismo encuentro, de una misma fiesta.


Camila Olfos / Teatro PICHICHE / Chile


Cada proceso de creación es único. En sus instancias nos sumergimos en el “había una vez” con el que se comienzan los cuentos que es, también, el “había una vez” de una canción, un arrorró, un dibujo, el juego, el teatro, el cine, la fotografía, la danza y el abrirse a las cosas del mundo. Emanación de signos, diseminación, relámpagos. Cada elemento que nos convoca a la investigación es interrogado y puesto en juego, así como su multiplicidad de sentidos, (… la pelota viene tocando música, / vestida de perro verde… /tan rápido gira la pelota entre los músicos…nos dice Fernando Pessoa).Quizás crear implique hacer una ecuación: el don del bien-estar es igual al don de la existencia y para esto necesitamos el bien- estar en todas partes. La experiencia estética es el hacer más arriesgado dentro de esta ecuación. Deseamos encontrar un placer plural.

Laura Szwarc + Akántaros: asociación multicultural y transdisciplinar dedicada al arte y la educación. Un colectivo que realiza acciones basadas en una metodología de laboratorio como espacio de investigación, experimentación y creación. Deriva hojaldrada, continua, en la que se suceden propuestas, interrogantes que estiran los imaginarios. Una travesía inagotable. España/ Argentina/México


En realidad, es un momento en el que todo tiene cabida. Crear para niñ@s es abrir la caja de las emociones internas conectar con tú niñ@ interior, es jugar desde lo simbólico no sólo con los objetos, también con el cuerpo, la voz, el texto…Es explorar , transformar cada instante en una poesía estética-visual, sonora y plástica. Es compartir vivencias que surgen de la observación de nuestros propios hijos y de los ajenos que nos visitan en los teatros junto a sus familias….cada bebé/ niñ@ habla un lenguaje especial, que te cuenta muchas cosas y te mantiene despierto creativamente¡¡ La maternidad/paternidad nos ha aportado además, esa posibilidad de conectar a través del lenguaje teatral contando historias inventadas ó soñadas pero sentidas; emocionar, acariciar desde lejos, generar sonrisas, ser parte de ese proceso evolutivo y mágico es la recompensa a cada una de nuestras creaciones.

Paula Portilla / Ñas Teatro / Madrid/España


Qué conceptos, ideas y/o temas abordan en sus propuestas escénicas para los primeros años y por qué eligen abordarlos?

El teatro para bebés no es en ningún caso un espacio de certidumbre, es un territorio abstracto, un viaje incierto que comienza con una pregunta o con una serie de cuestionamientos que nunca acaban y que por el contrario, se activan al observar durante algunos segundos el rostro silencioso de cualquier niñ@ pequeñ@ que conforma nuestro público. Muchas veces al verlos en el teatro o en los diversos espacios en donde hacemos nuestras obras, mis compañeros y yo, sobrecogidos de emoción, hemos llegado a preguntarnos en nuestro fuero más íntimo y secreto:
¿Por qué este niño o niña habrá decidido nacer? ¿Existe un espacio previo a la vida en donde se decide venir a ella? ¿Quién nos llama a vivir? ¿Vivir para qué? ¿Vivir para quién? El hacer teatro para la primera infancia nos conduce al encuentro con muchas preguntas que son igual de irrespondibles, pero sobre todo nos lleva a situarnos en ese pequeño y sutil espacio entre el encuentro con la mirada de un bebé y la pregunta que luego pueda surgir en nuestra mente.

Natalie Sève / Amnia Teatro / Santiago de Chile.


Trabajar para los primeros años ha sido un parte aguas en mi trabajo de creación escénica, ha cambiado no solo mi forma de pensar y hacer el teatro, ha cambiado también mi forma de vivir y relacionarme con la realidad.
El teatro es ahora para mí el medio para construir comunidad y atender las relaciones y vínculos de los niñxs en sus primeros años con sus padres o cuidadores. Todas las decisiones creativas surgen de los intereses y necesidades específicas de las niñas y niños. La edad de los espectadores en la que quiero desarrollar mi investigación a mediano y largo plazo es de los 0 a los 36 meses. Los temas han surgido de juegos, imágenes y emociones que se comparten con los niñxs de esta edad en el cotidiano.
El proyecto A la Deriva Bebés no solo atiende la experiencia escénica, atiende además la comunicación con las familias convocadas a las funciones de manera integral, hay toda una propuesta de talleres y actividades paralelas que permiten un acompañamiento en los procesos de crianza respetuosa y que nos disponen a vivir de manera placentera, lúdica y respetuosa la experiencia de asistir al teatro.

Susana Romo / Directora del proyecto A la Deriva Bebés / Guadalajara, México.


La sensorialidad ha sido clave en nuestros procesos de indagación. Así fue como la cotidianidad de los bebés se hizo determinante en un proyecto en que sonajeros, almohadas y mantas guiaron la búsqueda para llegar al encuentro escénico. La idea de acoger y ser acogidos en un espacio amoroso y sensible, fue elaborada.
Así mismo, fue un reto redimensionar nuestros bailes tradicionales enmarcados en el concepto de fiesta, el cual es idóneo para obras destinadas a la infancia, pues este se basa en compartir, celebrar y bailar. Aunque las fiestas pueden ser ruidosas y violentas, poseen elementos estimulantes por su vivacidad. Recreamos la labor de entramar diversas fibras inspirándonos en los Giros de San Benito de los Andes venezolanos, donde se baila con cintas de colores y nuestra práctica ancestral de trenzar una trama colectiva, se hace danza en las calles del pueblo. Compusimos a partir de la acción de tejer materiales como hilos o la larga melena de una de las intérpretes. Las cintas aportaron estimulación táctil, visual y sonora, pues las bailarinas invitaban a los niños a atravesar esa lluvia de telas que vestían. Los Giros se convirtieron en fiesta de niños y de ternura.

Carmen Violeta Pérez / Directora de Imagiro, danza para niñas y niños /Unearte – Venezuela.


Consideramos a la imaginación: fuente de placer, forma de elaborar las dificultades que cada etapa de la vida nos presenta y que da lugar al universo simbólico.
Para desplegar propuestas escénicas en estas primeras edades hemos transitado varias temáticas. Actualmente estamos inmersos en el juego corporal, es decir, en la presencia del cuerpo y sus manifestaciones. La mirada, la escucha, el contacto, la actitud postural, el movimiento: la parte y el todo (el fragmento y la zona), la cercanía y el distanciamiento. Los bailes que irrumpen en escena para tramar historias diversas y que brindan otras oportunidades para estar con/en el cuerpo.
Hemos podido experimentar con lo sonoro, los sonidos que produce el cuerpo, los matices de la voz y los sonidos con los que convivimos en lo cotidiano y seguimos con ello.
Cada acción en vista de un acercar a la primera infancia a un hecho estético y brindar/sostener la hospitalidad, el encuentro.

Laura Szwarc + Akántaros / Colectivo Argentina – México – España


Pensando en una continuidad sobre las preguntas que están proponiendo en ese compartir, en el primer texto hablé sobre nuestros ejes: Ético, Estético y Político. Ahora comparto los conceptos que sostienen las propuestas de creación del “Lagartixa”, que dialoga con la cultura de las infancias y la ciudad. Por esa razón es necesario percibir y entender el espacio urbano como lenguaje, -su estructura, sus formas, organizaciones, reglas y códigos-, para que así sea posible invertir en las topologías y paisajes que nos son presentadas / reveladas, para que se transformen en las proposiciones de investigación y la creación en danza. Un tránsito / flujo entre el espacio topológico y el espacio imaginario, un cuerpo que atraviesa y se deja atravesar, permaneciendo en nuestro afecto de origen: el niño performer.
En cuanto a las ideas o temas, percibo que en cada finalización de un trabajo, ya tengo una nueva pregunta / provocación que surge durante el proceso de creación. Cuando finalizamos “Tendal de Nubes”, que fue enteramente creado en una plaza, la “Pregunta” que me provocó fue: ¿Por qué no ahora la calle? Y a partir de esa pregunta el tema calle / calzada se fue desarrollando, ganando cuerpo y siendo investigada y estudiada tanto por mí como colectivamente por las ejecutantes del grupo. Y así iniciamos la investigación para “Breves partituras para muchas calzadas”.

Uxa Xavier / Lagartixa na Janela / Brasil.


Las artes escénicas para los primeros años nos proponen siempre preguntarnos y reflexionar sobre los niñxs entre los 0 y los 6 años, sus diversas formas de ser, estar y experimentar. En esta diversidad nosotros distinguimos dos grupos con intereses y necesidades específicas: lxs niñxs de 0 a 2 años y lxs de 3 a 5 años. Las necesidades e intereses que pueden tener son muy distintos unos de otros, y al mismo tiempo hay características que comparten. Los diferentes momentos que atraviesan tienen un impacto fuerte en su universo emocional, físico e intelectual. Solo como ejemplo, a partir de los 3 años de edad, al menos teóricamente, lxs niñxs están en edad preescolar, lo que implica una serie de procesos sociales, emocionales y relacionales nuevos. En cambio lxs niñxs de menos de 3 años tienen todavía una relación de apego con lxs adultxs encargados de su cuidado inmediato.
Entonces buscando generar sentidos diversos desde la noción de causalidad propia del juego pre simbólico; en las propuestas para niñxs de 0 a 2 años abordamos la curiosidad, la contemplación, la escucha, los vínculos, el estar y vivir en un espacio de relaciones estrechas y concretas.
Con los niñxs de 3 a 5 años nos proponemos dialogar acerca de la convivencia, los límites, la otredad, la diversidad, la autoridad, el empoderamiento; situaciones complejas que para ellxs tiene un impacto realmente dramático.
Pensamos que cuando lxs niñxs asisten a una experiencia artística que está hecha especialmente para ellxs tienen que encontrar una propuesta que este de su lado, que lxs acompañe y que lxs entienda, propuestas que no pretendan enseñarles nada, que lxs inviten a sentirse sintiendo y pensarse pensando, en un tiempo y espacio donde la diversidad y la equidad están siempre presentes.

José Agüero y Adrián Hernández / Compañía Teatro al Vacío / México – Argentina.


¿Qué cualidades de lxs performers consideran importante en una propuesta escénica para los primeros años?

Parto de la idea de que el artista de la escena y el niño tienen algunas conexiones intrínsecas y necesarias para tratar de entender el mundo que los pone uno al lado del otro. La necesidad de inventar, la curiosidad como motor, la construcción y el descubrimiento de posibilidades de juego como un modo (creación) y el tiempo/espacio preciso que los niñes habitan: el aquí y el ahora.
Ese tiempo que se habita sin representación y que es fundamental vivirlo plenamente, sin atropellarlo, sin inventar algo que no es o que no está, lanzarse a ese tiempo con sinceridad, como los niñes son y los niñes están. Me parece fundamental dirigirse al niñe desde la horizontalidad y a mi, particularmente, me interesa que el acontecimiento del encuentro juntos me modifique y me sorprenda. Me interesan estructuras y dispositivos que tienen que ser vividas y habitadas en el encuentro único con les niñes en ese tiempo/espacio común.
Estructuras que deben ser creadas y que son permeables a la interferencia y construcción sincera de les niñes. Me parece apasionante intentar y conseguir dialogar de esa forma donde el niñe es protagonista y co-creador de la obra.

Ieltxu Ortueta – Artefactos Bascos / Brasil – País Vasco


O grupo Lagartixa na Janela,tem como proposta trabalhar e criar em espaços públicos para todas as infâncias. Quando criamos nosso primeiro trabalho em 2011, nos defrontamos com a seguinte pergunta: que corpo é esse que cria para e no espaço publico? Em qual topografía estamos habitando?Para a grande maioria das Cias ou Grupos é muito comum trabalhar em salas de ensaio, onde existe um ambiente preparado com um piso, luz, silêncio, adequados para o percurso de um proceso de criação. No Lagartixa tivemos uma outra escolha, que foi viver o corpo no espaço público, que implica em ativar uma corporalidade que se relaciona com o ambiente em sua imprevisibilidade, seja por sua topologia, pelas intervenções dos passantes, pela temperatura, luminosidade, cheiros e tudo que compõe e fricciona o corpo no “estar na rua”. Essa escolha política e estética,nos levou a entender e investigar verticalmente a noção de “presença”: um corpo que atua e constrói linhas de força entre performers, e espacialidade, para se sustentar nesse ambiente. Uma relação complexa, porém necessária para que o movimento não invada os corpos das crianças, mas que na potencia da Presença se crie as relações de delicadeza e de jogo entre performers e público. A qualidade fundamental é ativar no corpo a manutenção e sustentação do estado de Presença


El grupo Lagartixa na Janela tiene el propósito de trabajar y crear en espacios públicos para todas las infancias. Cuando creamos nuestro primer trabajo en 2011, nos enfrentamos con la siguiente pregunta: ¿Qué cuerpo es el que crea para y en el espacio público? ¿En qué topografía vivimos? Para la gran mayoría de las compañias o grupos, es muy común trabajar en salas de ensayo, donde hay un ambiente preparado con piso, luz, silencio, adecuado para el curso de un proceso creativo. En Lagartixa teníamos otra opción, que era vivir el cuerpo en el espacio público, lo que implica activar una corporalidad relacionada con el medio ambiente en su imprevisibilidad, ya sea por su topología, por las intervenciones de los transeúntes, por la temperatura, luminosidad, olores y todo. que compone y frota el cuerpo en “estar en la calle”. Esta elección política y estética nos llevó a comprender e investigar verticalmente la noción de “presencia”: un cuerpo que actúa y construye líneas de fuerza entre los artistas, y la espacialidad, para sostenerse en este entorno. Una relación compleja, pero necesaria para que el movimiento no invada los cuerpos de los niños, sino que en la potencia de la Presencia crea relaciones de delicadeza y juego entre los artistas y el público. La cualidad fundamental es activar en el cuerpo el mantenimiento y soporte del estado de Presencia.

Uxa Xavier, diretora artística Lagartixa na Janela/ Sao Paulo – Brasil.


Consideramos que l@s intérpretes, aquéllos que accionan en escena, tienen que estar abiertos a lo inesperado, estar sosteniendo el trabajo desde lo pleno y a la vez comunicar cercanía. Si bien se está en otra parte (siguiendo la partitura, la creación que se invita a compartir), hay también un estar ahí. El acto de apertura corporal, vocal, interpretativa es un estado de materialidad que se va desplegando en cada performer durante la invitación, el tránsito a y en la función o dinámica propuesta.
Cada encuentro con el público (diverso no solo por lo siempre singular, sino porque cuando se trabaja con la primera infancia, los adultos están presentes casi siempre acompañando, es decir que la “conexión” con los participantes/espectadores es intergeneracional.
Adultos/creadores que preparan algo para niñxs y donde se hallan adultos acompañantes. Aunque el foco está puesto en la infancia, los adultos que acompañan tienen que sentirse igual de integrados. (Una obra para infancia es una obra.)
Quizás la cualidad principal sea evitar toda posible condescendencia, ñoñería, mojigatería, para lograr un decir/hacer poético. Impulsar fugas en este “modo de estar junt@s”.

Laura Szwarc + Akántaros / España – Argentina – México


Un performer hospitalario

En las experiencias escénicas para niñes en sus primeros años, el performer necesita tener una completa disposición y plena presencia para el encuentro con les otres (espectadores). El performer necesita una apertura al acontecimiento donde la mirada, junto con la capacidad de escucha, son fundamentales para que el encuentro suceda.
El contacto visual para les niñes en los primeros años confirma la existencia de sí mismos. El ser vistos tiene un impacto importante en elles. Al mismo tiempo les niñes devuelven una mirada singular, plena y profunda, que conecta con algo primordial, capaz de establecer vínculos de afecto, es decir que afectan el ser y estar.
Este contacto visual es la confirmación de que ahí están, unes y otres frente a frente para compartir un tiempo y espacio extracotidiano, un universo de posibilidades de coexistencia.
Dice Jacques Derridá, releyendo a Emanuel Levinas: “Desde el momento en que me abro doy acogida a la alteridad del otre, en una disposición hospitalaria… La acogida es la actitud de un yo ante el otre…Desde el momento en que estoy en relación con el rostro del otre, en que hablo a otre, la dimensión del respeto está abierta. Después resulta preciso, que la ética esté en consonancia con esta situación.”
El performer entonces tendrá que estar presente, abierto a la experiencia, empático, sensible, dispuesto a jugar, a entrar en un tiempo y espacio lúdico. Con la capacidad de estar jugando para y con otres, acogiendo el acontecimiento, dejándolo suceder, sin imposiciones, fluyendo con respeto y compromiso.


José Agüero y Adrián Hernández
Compañía Teatro al Vacío / México- Argentina


En primer lugar la capacidad de investigación que se traduce en el juego, puesto que todo niño conoce jugando, el performer debe entrar en esta premisa. Otra cualidad inherente es la capacidad de percepción de las acciones que suceden en el momento presente de cada obra. El artista debe tener la capacidad de observación de los niños, sentir su energía y empaparse de ella, sin perder la claridad de que el adulto-artista es, en ese momento un contenedor-guía de energía para los niños, pero que sin embargo debe permitirles accionar dentro del espectáculo, sin dejar de guiar la estructura. El reto más grande, es tener la capacidad de dejar que una estructura escénica fluya en un momento de improvisación, pues el juego en los niños es eso, improvisación. Para ello uno debe entrar en el tiempo de la observación y en el tiempo de los niños, para conocer sus reacciones y quizá de este modo anticipar tus propias reacciones a ciertos estímulos de los niños. En suma creo que es invertir los papeles en la puesta en escena pues el performer se convierte en el observador de las acciones de los niños, pero sin perder de vista que él es el guía.
El reto más complejo para nuestra compañía en lo que respecta a la creación escénica es la capacidad de entrar en el tiempo del otro, en el tiempo del niño, sin dejar que las acciones se sucedan en una cascada, el actor debe tener la capacidad de vivir la reacción de los niños en el momento de la escena sin perder la estructura de la obra.
Empatía
Juego
Investigación
Entrar en el tiempo de los niños
Observar a los niños
Jugar en el presente sin perder la estructura.
Abrir la energía hacia las acciones del otro
Cada presentación es un constante laboratorio, pues siempre va a suceder de forma distinta.
Todo está sucediendo en ese momento.

Amaranta Chávez – Rueda Rueda -/ Chihuahua – México


¿En tus proyectos creativos y puestas en escena, consideras a lxs adultxs acompañantes de les niñes en sus primeros años?

OS ADULTOS NA EXPERIÊNCIA SENSATIO
A experiência Sensatio (Sensação, em latim) é uma pesquisa de instalação (performática, duracional, de jogo) desenvolvida junto a bebês de 3 a 36 meses e seus adultos acompanhantes. Tem como proposta a experimentação de outras formas de se relacionar consigo, com os outros e com este “pequeno mundo ideal” composto por formas e forças de materialidades arranjadas no espaço. Invertendo a lógica hierárquica praticada socialmente, propõe que o bebê esteja no “centro da cena” para que o adulto observe seus gestos de investigação, descobertas e trocas, para depois, se desejar, assumir – com verdade – seu lugar de “jogador” nesta coreografia coletiva. Para que ocorra esta mudança de conduta, Sensatio tenta qualificar os estados de presença destes adultos a partir de alguns dispositivos: instruções precisas (de silêncio, de movimento lento e no plano baixo, ausência de celulares), rituais iniciais de caráter meditativo, rituais de compartilhamento, o uso do som e da iluminação para gerar uma atmosfera “relaxante” e de abertura de disponibilidade. Ainda, para estender a experiência, constrói narrativas fotográficas que mostram aos adultos a potência das infâncias e, sobretudo, de seus próprios corpos.


Bruna Paiva é uma educadora e artista brasileira dedicada a estudar dispositivos de relação junto às infâncias. Trabalha em projetos socioeducativos para bebês, crianças, jovens e famílias de uma instituição cultural de São Paulo.

LOS ADULTOS EN LA EXPERIENCIA SENSATIO
La experiencia Sensatio (“Sensación”, en latín) es una investigación de instalación (performática, de duración, de juego) desarrollada con bebés de 3 a 36 meses y sus adultos acompañantes. Tiene como propuesta la experimentación de otras formas de relacionarse consigo, con los otros y con este “pequeño mundo ideal” compuesto por formas y fuerzas de materialidades dispuestas en el espacio. Invirtiendo la jerarquía practicada socialmente, propone que el bebé este en el “centro de la escena” para que el adulto observe sus gestos de investigaciones, descubiertas y intercambios para después, si desear, asumir – con verdad – su puesto de “jugador” en esa coreografía colectiva. Para que ocurra ese cambio de conducta, Sensatio intenta calificar los estados de presencia de los adultos adoptando algunos dispositivos: instrucciones precisas (de silencio, de movimiento lento y en el nivel bajo, la ausencia de móviles), rituales iniciales de carácter meditativo, rituales compartidos, el uso de sonido y de la luz para generar una atmósfera “relajante” y de apertura de disponibilidad.
Además, para alargar la experiencia, construye narrativas fotográficas que enseñan los adultos la potencia de las infancias y, sobre todo, de sus propios cuerpos.


Bruna Paiva es una educadora y artista brasileña dedicada a estudiar dispositivos de relación junto a las infancias. Trabaja en proyectos socioeducativos para bebés, niños, jóvenes y familias de una institución cultural de São Paulo. Sao Paulo / Brasil


Lxs adultxs acompañantes juegan un papel fundamental. Son los que escogen dónde llevar a lxs niñes, a esa propuesta determinada y no a otra. Son los que acompañan en el trayecto: desde el punto de partida a la llegada del centro cultural, teatro, etc; en el durante –acontecimiento- y en la partida, donde serán lxs guardadores de esas sensaciones vividas por todxs.
Lxs adultxs están emocinadxs de encontrarse con los proyectos creativos como con las puestas en escena. Se puede agregar el plus de dicha en compartir con esas edades más pequeñas, a la vez que aparecen los temores ante las reacciones de sus niñes protagonistas.
Desde nuestras propuestas, tanto de laboratorios/talleres como puestas en escena, contemplamos esa incertidumbre e intentamos ponerle palabras: Bienvenidxs, quizás sea la primera vez que su niñes (sobrine, hije, amiges de vuestros hijes) vienen al teatro. Les pedimos que, aunque observen a sus niñes, se entreguen a su propio disfrute. Si, por ejemplo, unx niñe se pone a llorar…siempre hay un espacio/lugar para acompañarlx fuera, y volver a la función.
Los niñxs de 1, 2 3 años… no eligen ni el horario, ni el lugar… a veces aparecen sentimientos encontrados, esos que nos suceden a la edad adulta también, queremos estar y no queremos estar en un sitio y es por ello que intentamos desplegar estas palabras de bienvenida que intentan un cuidado general a todxs los participantes.
Las propuestas están enfocadas para la infancia, pero esto no quita que los adultxs acompañantes se sientan interpelados. Una obra para infancia es una obra.
Sabemos del uso de los dispositivos móviles/tablets y las ganas de capturar esos instantes, quizás los primeros de este niñe en particular, de estar ante una obra, una muestra, una
acción, de ser un observador (una observación que no es pasiva); comentamos, entonces, que ya habrá un momento para ello pero que intenten percibir y alegrarse del vivo, de ese instante desde el cuerpo y la emoción.
Y otro tema, cómo nos afectan y dónde se guardan los recuerdos. Desde Akántaros es importante sostener, cuidar, abrazar a lxs participantes niñex y adultxs.


Laura Szwarc + Akántaros arte + educación: asociación multicultural y transdisciplinar dedicada al arte y la educación. Un colectivo que realiza acciones basadas en una metodología de laboratorio como espacio de investigación, experimentación y creación. Deriva hojaldrada, continua, en la que se suceden propuestas, interrogantes que estiran los imaginarios. Una travesía inagotable. España / México / Argentina


Principalmente consideramos a las niñas, niños y bebés, debo confesarlo; porque nos cuesta aún desprendernos de la visión que tenemos como adultos y es un tema al que tememos; así que entre más escuchemos a las niñas y niños comprenderemos qué es lo que está bien para todos los demás. Sin embargo, los adultos juegan el papel fundamental de acompañantes y en nuestros espectáculos, ponemos especial énfasis en la relación familiar que se vive por medio del arte, fomento a la creación de vínculos afectivos entre las familias pues, a fin de cuentas, nosotros tenemos unos minutos la atención de las niñas y los niños, pero sus familias los tienen el resto de la vida.
Durante el proceso creativo identificamos qué requiere un adulto para esta relación: desde aspectos físicos para cubrir necesidades básicas, hasta información sobre los derechos de NNA; así que consideramos que, si podemos por medio de nuestra presentación, incidir en un cambio de visión en el que el adulto reflexione su trato hacia un niño, niña o bebé, estaremos iniciando el cambio a un mundo mejor para ellas y ellos.


Nataly Proo
Proyecto NIA Teatro para los Primeros Años de Lunajero Teatro .
Chihuahua / México


El proceso creativo dedicado específicamente a los primeros años inició en mi caso hace cinco años y se ha concentrado en los espectáculos dedicados a los niños y niñas de los 0 a los 36 meses, desde el principio lxs adultxs que acompañan la experiencia han sido tomados en cuenta para tejer juntos una tribu espontanea que provoque un espacio significativo para todes los que acuden al llamado. El papel que juegan lxs adultxs es el de acompañantes que dan seguridad en la contemplación y se integran al juego de manera activa en la parte participativa. En todos los espectáculos se dispone de un espacio para el encuentro en donde se compartan emociones y puedan generarse vínculos amorosos, sanos y equilibrados. El adultx no debe invadir y guiar al niñx sobre cómo vivir la experiencia, el adultx debe disponerse a un acompañamiento horizontal y respetuoso.


Susana Romo
Directora del proyecto A la Deriva Bebés y del FITPA Festival de Teatro para Bebés
Guadalajara / México


Cuando desde la Compañía Teatro al Vacío comenzamos un proceso creativo, siempre pensamos en les niñes como principales interlocutores de una experiencia artística que, nos interesa, se sustente en una propuesta de comunicación intergeneracional.
El sistema adultocéntrico en el que vivimos invisibiliza la presencia diversa y singular de les niñes en nuestras sociedades negando los valiosos aportes que son capaces de ofrecer para nosotres. Visibilizarles y acercarnos a elles para tener experiencias intergenaracionales que aportan a un proyecto social común es nuestro verdadero reto.
Es por eso que es fundamental para nosotres poner el foco de atención en les niñes, trabajar teniendo presente sus intereses y necesidades, así como su particular manera de ser y estar en el mundo.
Para nosotres es importante que ese ser y estar niñe nos guie en la búsqueda creativa para acercarnos, escuchar y empatizar. Esto no excluye a les adultes.
La niñez, “la infancia, puede ser entendida no como una mera etapa de la vida, sino como una modalidad de la experiencia, que se ubica en una esfera trascendental” (*) , para todes les seres humanes y en este sentido es un tiempo y espacio al que nosotres les adultes podemos acceder si estamos dispuestos. Les adultes en nuestras experiencias artísticas son invitades a ser parte desde un tiempo y espacio y espacio lúdico en el que todas las infancias son bienvenidas.

Adrián Hernández Arredondo y José Agüero Compañía Teatro al Vacío México / Argentina

(*) Santiago Morales y Gabriela Magistris prólogo a Niñez en Movimiento, del Adultocentrismo a la Emancipación.


¿Cuál es nuestro rol cómo creadores escénicos para la infancia en las sociedades contemporáneas?

La sociedad contemporánea ha modificado de un instante a otro su modo de circulación, de diálogo. ¿Cómo acoger al otro, como brindar hospitalidad a puertas cerradas, con los cuerpos separados por pantallas? Aún no sabemos cuándo pero sí deseamos que, muy pronto, volvamos a reunirnos en los espacios escénicos. Creemos que nuestro rol es precisamente dar cabida a los otros, aquí a los niños y niñas, a los bebés, para que puedan explorar en lo múltiple que el teatro brinda y participar en el reconocimiento al “extraño”, descubriéndose a sí mismos. En la hospitalidad que implica activar y conectar saberes, queremos seguir indagando dispositivos artísticos que permitan el encuentro cuerpo con cuerpo. Como dice el poeta Vladimir Holan, “No es indiferente el lugar donde estamos” Y escribe: “Déjeme pasar, sólo entraré para salir de nuevo y volveré a entrar sólo para salir, porque la oscuridad me da miedo como a todos // Pero alguien me dijo «¡Pues yo he dejado allí la luz encendida!»

Laura Szwarc + Akántaros –  España / Argentina / México


Creo que no existe un rol único, desde mi punto de vista ser creador es una forma de vivir y en consecuencia es un proceso vivo que debe procurar poner en práctica la resiliencia, el compromiso y el respeto por las primeras infancias y los contextos complejos y diversos en los que se crea para ellas, ellos y sus familias. El aprendizaje es continuo, lo que hoy es novedoso, mañana puede parecer una fórmula agotada. Mucho de lo que hoy es urgente por el encierro, ayer no lo era tanto. Se trata de reconocer al otro como tu igual, independientemente de su edad y no tratar de imponer una visión particular del mundo, o una sola forma de crear, pero eso no solo se practica con les niñez, se practica en el proceso creativo con los compañeros, con las colegas, con los amigos, con la familia, con las vecinas, con el otro, reconociendo las diferencias que nos unen, si no, solo es palabra muerta sin conexión con la vida y con el encuentro añorado que provoca crear para alguien distinto a ti, con muchos años menos que tú, que te complementa y te regala formas nuevas de mirar y vivir el mundo. Se trata de resistir juntos, con la esperanza de que algo bueno sucederá pronto, el encuentro.

Susana Romo / A LA DERIVA TEATRO – Guadalajara, México


Aspiro a que seamos generadores de diálogo con lxs niñxs y sus familias o acompañantes, a crear o habitar un espacio desde la escena donde dialogar sea posible a partir de la creatividad y el juego. Dentro de este diálogo nuestro rol es el de observar, proponer, escuchar y regresar al laboratorio de creación con la intención de nutrir la experiencia.
En Flores TeatroDanza nos parece necesario replantearnos la manera en que puede suceder este diálogo, evitar los estereotipos, no por la novedad misma, sino por el deseo de ampliar las posibilidades y abrazar la diversidad.
Percibimos el hecho escénico como una cápsula constituida por quienes habitamos ese momento, intentar que esa cápsula funcione como nos gustaría que funcione el mundo que nos rodea, nos parece fundamental.
También está la importancia de trabajar en conjunto con otrxs creadorxs y con las familias para dar visibilidad al trabajo creado para y por lxs niñxs. Provocar que cada día existan más espacios que cobijen este tipo de experiencias.

Fernando Leija Flores / FLORES TEATRODANZA – Tamaulipas México


En el actual estado de “suspensión” en el que vivimos, en el que todos estamos teniendo que reflexionar sobre formas de vivir, individuales y colectivas, formas de relacionarnos y donde nuestro hacer artístico es “suspendido” porque falta la relación directa con el otro, en lo escénico, que se da en el encuentro, en la respiración, en el juego, en fin, en el acontecimiento, aparece una nueva camada de pensamiento para mi sobre nuestro rol como creadores y artistas. Algo sobre lo cual ya estaba reflexionando en mis trabajos con niñes, la presencia del adulto que acompaña al niñe, y que incluí en mi trabajo C A M P O, pero que ahora, para mi, toma otra dimensión y complejidad, algo más explícito. Dejar ser, dejar que la singularidad de cada niñe, su percepción, su descubrimiento, su experimentación, su ser y su estar en relación, en juego con el otro y con el tiempo, para mi esa es la premisa principal de nuestro trabajo, nuestro rol, tal vez, dejar que el niñe sea quien es, repito, dejar ser. No digo provocar, ni incentivar, ni facilitar, ni expandir, digo algo más sencillo y al mismo tiempo complejo y provocador, dejar ser. Pero, volviendo al inicio me parece cada vez más urgente que pensemos en cómo nosotros los adultos, como nosotros las escuelas, como nosotros las familias cada vez dejamos menos que eso sea, porque dirigimos la mirada del niñe, dirigimos sus acciones, instruimos como debe ser y cómo debe estar. Pensemos en creación escénica, pensemos que tal vez nuestra acción debe estar dirigida también a los adultos, para que, entre todos, dejemos que el niñe SEA y relacionarnos juntos en espacios de juego sinceros, curiosos, singulares donde el adulto vea, donde nosotros veamos, que el niñe debe estar y descubrir su camino, por eso, sí, dejemos ser!

Ieltxu Ortueta / ARTEFACTOS BASCOS – Cunha-Brasil


Nuestro rol como creadores escénicos debe ser el de procurar ser entes promotores de imaginación y expresión, haciendo uso del cuerpo como una herramienta que a través del movimiento permita transmitir emociones, expresar ideas o situaciones que tal vez en otras áreas de formación infantil es difícil.
Debemos cumplir el rol de facilitadores, permitirnos explorar y crear el ambiente apto, para que los niños/as en formación, reciban la mayor cantidad de estímulos para beneficio de su interpretación de la realidad y cómo dichas herramientas permiten identificar aquello que impide un desarrollo de lo cognitivo, emocional, interpersonal, psicológico y físico.
Reconocer cómo funciona y qué caracteriza a las sociedades contemporáneas, podemos relacionarnos y plantear estrategias para abordar la mente de los niños/as. Debemos involucrar a la niñez, conocerlos, escucharlos, hacerlos parte de algo; brindarles experiencias significativas desde el juego, la lúdica, ejercicios de confianza, que promuevan el autodescubrimiento, sentido de pertenencia, que fomente el gusto, el desarrollo crítico para construir mentes propositivas y participativas.

Isaura Salamanca Valero / FUNDACIÓN SOCIOCULTURAL EOS – Colombia


Lagartixa na Janela tem uma ação de coexistência com todas as idades, sejam bebês, crianças, adolescentes adultos e idosos. Nosso campo é a infância, sua potência e sua poética e sua presença no mundo. Ao longo dos anos fomos compreendendo o quanto nossas criações dialogam com todas as idades, pois o que criamos ativa redes de afetos sem que seja necessário a ação colonizadora de incluir, mas sim de expandir os espaços relacionais.

E essas ações/criações ativam a potência/ importância da criança no mundo, deslocando-a da invisibilidade.

Sinto com muita clareza que o que me move a criar, pensar e ativar o campo da infância nas artes é a ação de visibilizar a infância na sua potência social e poética. Meu desejo, minha atuação é na direção de mover as fronteiras das categorias etárias que cria um exílio entre os artistas criadores das artes cênicas.

Lagartixa na Janela tiene una acción de convivencia con todas las edades, ya sean bebés, niños, adolescentes, adultos y ancianos. Nuestro campo es la infancia, su poder y su poética y su presencia en el mundo. A lo largo de los años, hemos entendido cuánto dialogan nuestras creaciones con todas las edades, porque lo que creamos activa redes de afectos sin la necesidad de incluir la acción de colonización, sino más bien expandir los espacios relacionales.

Y estas acciones / creaciones, activan el poder / importancia del niño en el mundo, desplazándolo de la invisibilidad.

Siento muy claramente que lo que me mueve a crear, pensar y activar el campo de la infancia en las artes es la acción de hacer visible la infancia en su poder social y poético.
Mi deseo, mi actuación está en la dirección de mover las fronteras de las categorías de edad que crean un exilio entre los artistas que crean las artes escénicas.

Uxa Xavier / LAGARTIXA NA JANELA – Sao Paulo / Brasil


El rol de les creadores escénicos que trabajamos para, por y con  les niñes en la primera infancia es promover, crear y producir experiencias significativas a través de proyectos socioculturales acordes a sus intereses y necesidades, que respeten su espacio / tiempo de vida sin querer enseñar, aleccionar y modificar su ser/estar con la intención de prepararlos para el futuro. 

El rol de los artistas escénicos que trabajamos para les niñes en la primera infancia es dejarles saber que valoramos su ser niñe en el presente, que los vemos y escuchamos como seres completos y complejos, sujetos de derechos y ciudadanos con la posibilidad de aportar a la construcción social desde sus culturas de infancias. 

Como creadores escénicos que trabajamos  para, por y con la primera infancia entendemos la importancia de sumarnos e impulsar, desde el ámbito cultural,  proyectos sociales sensibles a las situaciones que vulneran los derechos de les niñes.

Nos parece importante que desde nuestra práctica profesional podamos generar encuentros para escuchar sus voces, recibir sus cuestionamientos y sus aportes.

Como creadores escénicos tenemos la posibilidad de generar encuentros en donde, a través del arte, podemos compartir tiempo y espacio para ser y estar en relación como un acto de resistencia frente a una humanidad que vive una realidad cada vez más compleja.

En estos encuentros mediados por la experiencia artística podemos juntes, niñes y adultes, reflexionar y pensar críticamente las relaciones socio afectivas y políticas que establecemos entre nosotres y con el mundo que habitamos. 

Adrián Hernández / José Agüero / COMPAÑÍA TEATRO AL VACÍO -México / Argentina


Encuentro es la palabra que ha surgido en el intercambio de ideas con colegas y amigos
que compartimos este camino. Imaginar, crear, sostener espacios de encuentro con las niñas y los niños más pequeños. Generar propuestas en las que medien lo lúdico y una gran diversidad de lenguajes, que redimensionen lo cotidiano para que lo extracotidiano se haga común. Posibilitar que nuevos lenguajes emerjan, con nuestra escucha sensible y atenta a lo que surja. Ser porosos, receptivos, abiertos a percibir las nuevas maneras que nacen en ese nutricio proceso de creación conjunta con y para la primera infancia.
Entendiendo también que la porosidad conlleva a que la novedad también fluya hacia otros espacios donde, tal vez, es muy necesaria su presencia. Nos corresponde entonces señalar a la sociedad moderna hacia esos vínculos que florecen cuando nos disponemos a sintonizarnos con esa otra manera de habitar el mundo que practican los más pequeños.
Visibilizar, recordar, anunciar a la modernidad adulta, que más allá de criar, educar,
alimentar, sostener y proteger a nuestras niñas y niños, también podemos crear junto a ellos nuevas rutas donde el encuentro y la aceptación del otro son la única manera de sostener la vida. Anunciar que algunas respuestas a los desafíos de nuestra época, pueden también provenir de sujetos sociales generalmente no considerados como tal.
Generadores de encuentro,agentes receptores, co-creadores de lenguajes, portavoces. Es lo que estamos llamados a ser en tiempos donde urge la ternura.

Carmen Violeta Pèrez / Imagiro danza / Venezuela


Somos el elenco “TURUCLETAS, canciones e historietas” de la provincia de Mendoza (Argentina). Si bien en nuestro país, existen numerosos artistas provenientes de diferentes disciplinas (teatro, música, títeres, danza, narración oral), que trabajan específicamente para la primera infancia. Nos sucede a nivel provincial, que aún encontramos dificultades, para posicionarnos como hacedoras teatrales –musicales, que se dedican específicamente a la PRIMERA INFANCIA.
Ya que si bien, hemos ido forjando un lugar en el medio artístico provincial, todavía cuesta que se comprenda el valor e importancia del arte para la primera infancia. A menudo se nos invita a ciclos para público general, a realizar funciones para niñ@s de todas las edades, o se nos contrata para eventos, sin especificar nuestra línea de trabajo (a pesar de las constantes aclaraciones).
En este contexto, nuestro rol como creadoras de espectáculos artísticos para la primera infancia, en primer lugar, radica en evidenciar y sostener la importancia de propuestas artísticas específicas para primera infancia. Es decir, ofrecer a nuestr@s niñ@s pequeñ@s, la oportunidad de contar con espectáculos artísticos adaptados a sus necesidades e intereses. Propuestas escénicas que les permitan sentirse identificad@s, no sólo por los temas que abarcan, sino también por el modo en que se desarrollan.
Con respecto a las temáticas abordadas, en nuestros espectáculos teatrales/musicales, tomamos temas que les interesen, que formen parte de su universo; aquellas cosas que pueden pasarles o que se preguntan. Por ejemplo, qué otra cosa puede ser una mancha, o un sonido que escuchamos; apelando al juego simbólico que transitan(niñ@s entre 1 y 5 años); o cómo resolver una situación cotidiana, como la rueda de una bicicleta pinchada o las ganas de jugar con otr@, a convertirse en otr@s (niñ@s entre 4 y 6 años). Escogemos situaciones dramáticas simples, que puedan servir como disparador de algo más… nuevas situaciones, nuevas respuestas, y la ebullición de emociones, como el miedo, la sorpresa, el enojo, el llanto, o la risa. Cuando mencionamos “el cómo” llevamos adelante nuestras propuestas, nos centramos en RESPETAR la primera infancia. Tenemos en cuenta sus tiempos de expectación, que son breves. Y también, su vulnerabilidad al momento de ex pectar, ya que muchos se encontrarán por primera vez, con una experiencia estética. Es por eso, que utilizamos determinados recursos escénicos/ técnicos, que no los exalten ni los subestimen.
Trabajar para la primera infancia, implica CONOCER al sujeto para el que estamos trabajando; a tal punto, que no sólo logremos captar su atención, sino que podamos ofrecerles un momento de placer compartido. Este PLACER ESTÉTICO, se logrará a partir de un diálogo que presenta unas características particulares, y diferentes según el lugar en que se desarrolle. En un teatro, sala teatral o centro cultural, el diálogo comprende a artistas/niñ@s/ adulto (acompaña, sostiene con la mirada y el contacto físico, al tiempo que ex pecta también). El niñ@ pequeñ@ observa, reacciona, mira a su adulto acompañante, y vuelve al espectáculo, con una devolución particular de lo observado. Es decir que su respuesta, también se ve condicionada por el acompañamiento del adulto referente, que puede estimularlo o no, en ese momento. A diferencia de cuando se trabaja para grupos de niñ@s, en un jardín maternal o de infantes, donde la comunicación suele ser más directa: artista /niñ@s.
Le llamamos “diálogo” a lo que sucede en nuestras funciones, ya que proponemos un vínculo cercano y cálido con l@s espectadores, con una participación constante. El intercambio lúdico es permanente, sea a través de preguntas, o acciones que se le invita a hacer, y favorecen el desenvolvimiento de las situaciones escénicas. Por supuesto, las respuestas son muy diversas, van desde el silencio, los gritos, las risas, la imitación, o las ideas que son expresadas a viva
voz. Aunque nuestros espectáculos están enmarcados en una historia, una estructura que nos sostiene; cada función es diferente, debido a las respuestas que vamos recibiendo del público. Sabemos hacia dónde vamos, pero dejamos que sucedan “nuevas experiencias en el camino”.
El desafío que tenemos l@s artistas que nos dedicamos a la primera infancia, es ir más allá de lo dado, de lo conocido. Nuestro rol es ofrecer propuestas artísticas específicas, que habiliten nuevos universos para las infancias; pero ancladas en la simpleza de la vida de los niñ@s pequeñ@s.
Es habitar un universo poético en lo cotidiano.

Josefina Ormeño / TURUCLETAS, CANCIONES E HISTORIETAS – Mendoza / Argentina


Primera llamada para el despegue

Mi niño corre de un lado a otro, de pared a pared, e imagina que está arriba en el espacio, que es astronauta y, por fin, construye su tan ansiado cohete. Días antes habíamos intentado hacer uno, con cajas de cartón, luces y un teclado de computadora simulando los controles; él me agradeció el esfuerzo, pero insistió en tener un cohete de verdad para viajar a un planeta diferente. Él corre porque su pequeño cuerpo aún no puede ir a donde su mente va.
¿Por qué insisto en jugar con él al cohete en los sillones? ¿Por qué le construyó cohetes de papel o armamos un rompecabezas del sistema solar e imaginamos historias de navegantes cósmicos? La respuesta va más allá de mi deber como madre o mi ingenio como tallerista o teatrera, es un impulso que me lleva a crear un universo paralelo donde los deseos de mi niño y de otros, ensayan la realidad, pero una realidad anhelada y tal vez nunca satisfecha.
¿Quién más puede ser tan amable de jugar a creer que un pedazo de tela es un unicornio o un elefante, tan solo para no dejarte sentir mal? Porque los niños y niñas son seres imaginantes que desean con todas sus fuerzas que la sonrisa de tu rostro nunca desaparezca, por eso insiste en seguirte el rollo. Saben que adivinar lo que sea que guardes en la caja del escenario fue creado con el ánimo de un esfuerzo, agradecen que hayas pensado en ellos, con una sonrisa o un aplauso.
Mi niño tiene una tableta y las imágenes le son atractivas, me habla de youtubers, de canciones o de personajes de videojuegos; yo lo escucho con atención, aunque su lenguaje es limitado y la mayoría de las veces termina las frases con sonidos o una interpretación con sus manos, de las escenas que revive en la cabeza. Le llamo para dibujar o escuchar un cuento, pero la pantalla lo sigue con su insistencia visual; así, termino guardando los colores o dejo el libro aguardando en la mesa. Ya será para después, pienso.
No me ocupo en nada más que en la espera. Me mira de reojo. Yo comienzo con un pedazo de papel y me vuelco en mi sueño, no lo llamo, no lo invito, solo me divierto. Poco a poco la pantalla es abandonada en el sillón, y mi niño me acompaña con un sonido o una inquietante ocurrencia de movimiento; el papel se convierte ahora en dinosaurio, en una manada de leones, en un mono salvaje o en un granjero con muchas vacas…, ¡cabras! …, perdón, cabras. Lo aventamos al piso, lo vemos volar a contraluz, lo agitamos o elevamos con la boca bajo un ruido que nos hace reír. A veces pienso que él me quiere ver contenta y eso, por añadidura, le hace feliz. Esa noche nos acurrucamos y me trae el libro de la mesa, libro que gana un abrazo por ser tan paciente.
Las luces del escenario son mágicas, pero no de esa magia que sale de un sombrero con conejos dormidos o de un hechicero de película, son más bien, cósmicas. Sí. Las luces del escenario son esas fuerzas que atrapan la atención, son rayos que transportan, ¿y a dónde te llevan?, ellas abren portales mágicos a recuerdos que pronto serán olvidados pero conectados a un interior despierto. Hacer teatro en tiempo de pantallas es tan terco como querer armar cohetes que no vuelan o que no se pueden pilotear, hacer teatro para los niñes es querer entrar a una caja de cartón, cerrar los ojos, y esperar a que el despegue suceda. Las luces del escenario quizás logren ahora sí la magia de convertir un pedazo de madera pintada en un cohete de verdad. Las luces del escenario son posibilidades cósmicas.
¿Escribir para niñes pequeños?, pero si no saben de letras, escribir para ellos es como necear con los sonidos. Sin embargo, esos sonidos lo producen esas bocas que besan, las mejillas que carcajean, los ojos que miran atentos, sorprendidos. Las bocas son esos instrumentos que hacen danzar el cuerpo del actor, y las palabras, aunque sean pocas, son musicales. ¿Quién se atreve a ser el músico de conflictos tales como “dónde quedó la mano”, “a dónde se fueron los gusanos”, “qué pretende ese que camina extraño”? ¿A dónde me han traído mis padres? Los locos y sus bocas en un concierto atrevido. De pronto una mano emocionada toma la mano pequeña y un cálido abrazo se da en la butaca. Esos músicos, definitivamente, que sigan tocando.
Mi niño corre de un lado a otro, se conoce con el nombre médico de estereotipia de primer grado porque cualquier niño las puede tener, por ejemplo, cuando agitan sus manos, o mueven su cabeza o balancean su torso hasta que de pronto las historias se develan en secuencia. En silencio o con ruidos, el movimiento que imagina se produce. Yo lo miro inquieta, pensando en la energía acumulada o en el deseo de irse, pero permaneciendo seguro en casa. La imaginación en movimiento, como le llamo yo a su agitada carrera, le despega los pies de la sala y lo eleva más allá, hacia otros cosmos. Yo pienso que, trabajar el teatro para los niños es esperar atentamente a que regresen sanos y salvos de allá por donde andan, pero esperar en movimiento para que cuando bajen, suceda esa magia armónica y bajo la protección de las luces cósmicas de miradas, podamos mover planetas, estrellas, crear hoyos negros y entonces sí, una vil caja pintada, por fin, despegue.

Denisse Zúñiga – Tijuana / México


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